La anatomía ósea del cráneo humano

La anatomía de nuestra calavera consta de un conjunto de 29 huesos (que envuelven y protegen la estructura cerebral, entre otras funciones), de los cuales solo el de la mandíbula es móbil, lo que nos permite realizar el proceso de masticación de forma adecuada.

En este artículo vamos a conocer todos estos huesos (aunque sin entrar en demasiados detalles ni profundizar en su estructura o función, ya que este artículo no pretende ser una guía médica) y vamos a adquirir unas nociones básicas acerca de los mismos.

Antes de empezar con este pequeño estudio, vamos a diferenciar y englobar los huesos de la cabeza en tres grupos. Primero veremos los que pertenecen al cráneo, después los de la cara y, por último, los que se encuentran en el oído medio, de modo que podamos observar de forma clara y concisa cada uno de ellos y lleguemos a conocerlos un poco mejor.

1. Huesos del cráneo

Son un total de ocho huesos y conforman todo el recubrimiento del cerebro. Algunos son pares (dos huesos; Uno para cada lado del cráneo) y otros son impares (solo un hueso, centrado en la estructura ósea). Esto se indicará entre paréntesis al lado del nombre del hueso.

Hueso frontal (impar)

Como su nombre indica, este es el hueso que se encuentra en la frente. Presenta dos porciones: Una porción vertical y superior, de forma convexa, que recibe el nombre de escama frontal (que forma parte de la bóveda craneal) y una porción horizontal e inferior, que forma parte de la base del cráneo, del techo de las órbitas oculares y de los senos etmoidofrontales (cavidades pneumáticas paranasales).

Vista del hueso frontal en la que podemos observar la parte que ocupa de las órbitas oculares y del tabique nasal.

Hueso temporal (par)

Estos huesos están ubicados en la parte central inferior (a ambos lados del cráneo) y en éllos se puede observar la cavidad que alojará la estructura del oído.

Hueso temporal. A la derecha vemos la protuberancia que tiene unión con el hueso cigomático (pómulo).

Hueso occipital (impar)

Este hueso se encuentra en oposición al frontal, en la parte posterior inferior y media del cráneo, colaborando en la formación de la base y de la bóveda craneal.

Hueso occipital. Vemos el hueco desde el que parten las vértebras cervicales.

Hueso parietal (par)

Formado por dos huesos que envuelven la cadeza desde el frontal hasta el occipital, con unión en el centro de la parte superior del cráneo.

Hueso parietal. Estos huesos envuelven y protegen el cerebro por la parte lateral superior.

Hueso etmoides (impar)

Este hueso se encuentra en la parte interna del tabique nasal, por debajo de la parte horizontal y llenando la escotadura etmoidal del hueso frontal y anterior al esfenoides.

Hueso etmoides. Podemos ver todas las cavidades para los nervios olfatorios.

Hueso esfenoides (impar)

Situado en la parte media de la base del cráneo, lo encontramos en la estructura interna profunda de la cara, posterior al etmoides.

Hueso esfenoides. Del cuerpo del hueso parten dos alas mayores, dos alas menores y dos apófisis pterigoides.
Esquema con los ocho huesos del cráneo.

2. Huesos de la cara

Son un conjunto de catorce huesos, casi todos pares, exceptuando el vómer y el maxilar inferior, que son impares. Las facciones de la cara están definidas, en gran parte, por el tamaño y disposición particular de estos huesos en cada individuo.

Hueso vómer (impar)

Constituye la parte posterior del tabique nasal y divide la nariz en las fosas nasales izquierda y derecha. Está formado por hueso compacto. Es frágil, puede fracturarse y desplazarse hacia un lado, produciendo la típica desviación del tabique nasal.

Hueso vómer. La punta es la que encontramos en la parte anterior inferior en el tabique nasal.

Hueso unguis (par)

Conocido como hueso lacrimal, consta de una pequeña lámina ósea que conecta por la parte superior con el hueso frontal, por la parte posterior con el etmoides, por la parte anterior con el maxilar superior y por la parte inferior con el cornete nasal inferior.

Hueso unguis. Es el hueso rojo y correspondería, en esta ilustración, a la posición del lacrimal del ojo izquierdo.

Cornete nasal inferior (par)

Los cornetes son estructuras formadas por hueso compacto, cubiertos por una fina mucosa nasal y los encontramos a cada lado de las cámaras nasales, permitiendo que fluya el aire adecuadamente, filtrándolo, humidificándolo y calentándolo antes de que ingrese en los pulmones.

Cornete nasal inferior. Es el hueso marrón horizontal y se encuentra en los lados exteriores de la fosa nasal.

Maxilar superior (par)

Situado en la parte alta de la cavidad bucal, forma parte de los laterales del tabique nasal y de la parte baja de las cavidades oculares y la parte inferior del pómulo. La unión de las dos piezas que lo conforman estaría en el centro de la línea de simetría de la cara.

Vista lateral del maxilar superior.

Maxilar inferior (impar)

Conocido comúnmente como mandíbula, este hueso tiene forma similar a una herradura y está ubicado en la parte anterior inferior del cráneo, con unión en su parte posterior con los huesos temporales, a ambos lados.

Vista lateral del maxilar inferior.

Hueso cigomático (par)

Este hueso forma el cuerpo del pómulo de la cara y ocupa una parte de la órbita ocular, presentando una protuberancia que se une atrás con el proceso cigomático del hueso temporal.

Hueso cigomático. Vemos la forma redondeada de la órbita ocular y, a la derecha, la parte que se une con el hueso temporal.

Hueso palatino (par)

Hueso corto y de forma irregular que ocupa, junto con los maxilares superiores, la porción más posterior de la cara, profundizando hacia el interior. Su función es la de hacer de caja de resonancia cuando hablamos, así como la de contribuir a la formación de las fosas nasales.

Vista medial del hueso palatino.

Hueso nasal (par)

Hueso corto y compacto que forma la raíz y el dorso o puente de la nariz.

Vista lateral del hueso nasal.
Esquemas con los catorce huesos de la cara.

3. Huesos del oído medio

Seis huesos (tres en cada oído), son los encargados de recoger y transmitir los sonidos que se producen en el entorno y nos permiten oir lo que sucede a nuestro alrededor.

Martillo (par)

Este hueso está formado por una cabeza, un cuello, un manubrio y dos apófisis (lateral y anterior) y está conectado con la membrana timpánica para poder transmitir las vibraciones sonoras al yunque.

Vista del martillo, el primer hueso en la cadena del oído medio.

Yunque (par)

Este hueso se encuentra alojado en la caja del tímpano y toma su nombre de su curiosa forma, similar al yunque de un herrero. Su función es la de ayudar en la transmisión de las vibraciones del exterior hacia el interior.

Vista del yunque, ubicado en el centro del sistema auditivo.

Estribo (par)

Ubicado en la caja del tímpano, está unido al yunque y a la ventana oval, que es la que transmite el sonido desde el oído medio hasta el oído interno.

Vista del estribo, el hueso más interno de los tres.
Esquema de la estructura del oído medio.

Hueso hioides (impar)

Este hueso, con forma de herradura, quedaría separado de los grupos anteriores y lo encontramos en la parte anterior del cuello, por debajo de la lengua y la mandíbula, pero por encima del cartílago tiroides. Actúa como unión para la mayoría de los músculos anteriores del cuello, la laringe, la epiglotis y la faringe y está formado por un cuerpo, dos astas mayores y dos astas menores.

Hueso hioides, ubicado en la parte alta de la garganta.

Como hemos podido comprobar, el estudio que aquí hemos realizado ha sido bastante somero. Se puede investigar mucho más y se puede encontrar fácilmente vasta información técnica referente a este tema, pero la idea aquí era simplemente conocer un poco los huesos que conforman nuestro cráneo (cosa que mucha gente desconoce) y partir de una mínima base si queremos continuar buscando y aprendiendo.

Sígueme en: