El arte del grafiti con calaveras

El arte callejero es una forma de expresión urbana que ha permitido a los jóvenes de las últimas generaciones transmitir sus mensajes, sus ideas, sus estados de ánimo, sus obsesiones o cualquier otra cualidad humana que desearan compartir, ya fuera como protesta o como simple muestra de creatividad para conseguir llamar la atención sobre algún elemento en particular de la sociedad, de la vida o de la muerte.

Sin duda, el grafiti (adaptación al Español de la voz Italiana graffiti (que a su vez proviene del Latín scariphare), con la que se alude a una inscripción o dibujo realizado sobre una pared) es el rey del arte callejero, estando presente en casi todas las ciudades del mundo, llenando de vida algunas de las zonas más descuidadas de las grandes urbes, tales como edificios abandonados o muros de fábricas en desuso.

Algunos artistas realizan también trabajos por encargo, para embellecer lar persianas de algunos comercios o para decorar el interior de algún local que necesite un estilo muy específico para atraer a determinado tipo de clientela.

Me parece especialmente interesante cuando un artista, del ámbito que sea, basa su obra (o una parte de ella) en temáticas relacionadas con la muerte. Así que, en este caso, propongo disfrutar de una pequeña muestra de arte callejero relacionado, de algún modo, con la muerte.

Por si alguien pensaba que el grafiti no son más que garabatos en una pared, aquí podemos ver una serie de obras que demuestran todo lo contrario.

Cuando se realiza de forma legal, es decir, en espacios habilitados especialmente para que los artistas se expresen con total libertad, un buen grafiti es digno de admiración y, con un poco de suerte, hace que algunas personas veamos ciertas cosas desde otro punto de vista muy diferente al habitual, permitiéndonos de ese modo aceptar y normalizar una forma de expresión que, en un principio, podría considerarse marginal y provocarnos un cierto grado de rechazo.

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