Historia y origen de la calavera Catrina

Podemos fechar los orígenes de la calavera Catrina en el año 1912, cuando el célebre grabador, ilustrador y caricaturista José Guadalupe Posada (Aguascalientes 2 de Febrero de 1852 – Ciudad de México 20 de Enero de 1913) realizó una ilustración, en forma de grabado sobre metal, para acompañar unos versos sobre el Día de los muertos.

Ilustración de la calavera Catrina por José Guadalupe Posada, en la publicación original de Noviembre de 1913 (el artista falleció en Febrero de ese mismo año).

Conocida inicialmente como “calavera garbancera”, su intención fue la de representar, de forma crítica y sarcástica a todas aquellas mujeres que, habiendo alcanzado cierto estrato social, renegaban de alguna forma de sus raíces humildes y comenzaban a vestir y a comportarse según las costumbres de la sociedad Europea (principalmente Española y Francesa), mucho más elegante y, por supuesto, también más refinada.

La calavera garbancera toma su nombre de los vendedores de garbanzo de la época, que pretendían ocultar sus raíces indígenas, intentando aparentar que pertenecían a un estrato social mucho más elevado y renegando fervientemente de su poco valorada herencia cultural.

En un principio, la calavera Catrina estaba desprovista de ropaje alguno, usando únicamente su sombrero. Fue Diego Rivera quien, por primera vez, la dotó de su atuendo característico al representarla en su mural “Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central” en 1947 y que podemos ver en el Museo Mural Diego Rivera, en el centro histórico de la Ciudad de México.

A la derecha de la Catrina, a la que vemos en el centro del mural, podemos observar al artista José Guadalupe posada. A la izquierda, vemos una representación infantil del propio Diego Rivera.

En su momento, las Catrinas estuvieron muy unidas al fenómeno de las calaveras literarias, que eran composiciones en verso Mexicanas, generalmente muy cortas, que se escribían en la víspera del Día de los muertos, siendo una alegre manifestación popular que pretendía, de forma satírica, ser una especie de burla hacia vivos y muertos y un recordatorio de que, tarde o temprano, todos acabaremos por morir.

En la actualidad, la calavera Catrina se ve representada en diversas formas, siempre con una amplia sonrisa, con decoraciones y adornos muy coloridos, portando un vestido de estilo Victoriano, un amplio sombrero engalanado con flores y con plumas, pero también vistiendo indumentaria indígena y diversos elementos folclóricos.

A lo largo del tiempo, la calavera Catrina ha sido representada de formas muy variadas y pintorescas, dejando el camino libre a la creatividad y la imaginación y permitiendo así la creación de hermosas e infinitas variantes, tal como podemos ver en la celebración del Día de los muertos, donde traspasa los límites del lienzo o el grabado y se transforma en una representación viva de la cultura Mexicana con respecto a la muerte.

En estas imágenes podemos ver dos ejemplos de representación de la Catrina en la festividad del Día de los muertos.

Tal como decía el gran José Guadalupe Posada, haciendo una clara referencia a su más conocido personaje, la calavera Catrina “La muerte es democrática, ya que a fin de cuentas, güera, morena, rica o pobre, toda la gente acaba siendo calavera”.

Sígueme en: